Hotel boutique · Centro Histórico de Cartagena

Donde vive el arte y respira la historia

Cinco habitaciones en una casa museo del siglo XVIII

Al cruzar el portón

No es un museo:

es una casa que se habita.

El portón de madera se abre sobre un patio de piedra coralina que lleva tres siglos mirando pasar Cartagena. La luz entra quebrada por los arcos coloniales y cae sobre obras originales de Fernando Botero, Ana Mercedes Hoyos, David Manzur y Édgar Negret. No hay recepción de mármol ni pasillos interminables: hay una casa, cinco puertas, y la sensación —rara, casi olvidada— de ser huésped y no un número de habitación.

Cinco habitaciones, cinco obras

La mesa y el patio

El desayuno se sirve

bajo los arcos del patio

Cada mañana el desayuno se dispone en el patio central, bajo una obra que en cualquier otro lugar estaría tras un cordón de terciopelo. Al caer la tarde, la terraza mira los techos de teja de la ciudad amurallada, con el horno de leña encendido.

El Patio y la Piscina

Un jardín tropical a cielo abierto envuelve una piscina privada, lejos del ruido de la ciudad amurallada. Ver La Casa

La Terraza al Atardecer

El sol baja sobre los techos de teja de la ciudad amurallada y el horno de leña se enciende para la noche. Ver La Casa

No es decoración

La colección se vive,

no se contempla

Esta casa no se decoró: se curó. Cada sala, cada pasillo y cada habitación alojan una pieza original de Botero, Hoyos, Manzur o Negret —reunidas para convivir con quien se hospeda, no para verse tras un vidrio—. A 150 metros, en la Plaza de Santo Domingo, la Gertrudis de Botero espera en plena calle: la colección empieza antes de cruzar el portón.

La dirección

En el corazón de la ciudad amurallada. A 150 m, la Plaza de Santo Domingo y la Gertrudis de Botero. A 400 m, el Santuario de San Pedro Claver. A 1,5 km, el Castillo de San Felipe de Barajas.

Cinco habitaciones.

Nunca más de cinco huéspedes.

Calle Santo Domingo # 3-72, Centro Histórico, Cartagena de Indias, Colombia